1 min de lectura · Equipo Helsia

Alimentación antiinflamatoria: qué es y cómo empezar

La inflamación aguda es una respuesta útil del cuerpo. La que preocupa en consulta es la de bajo grado, la que se mantiene en el tiempo y se asocia con peor energía, dolor y mayor riesgo cardiometabólico.

No existe una dieta antiinflamatoria única. Lo que sí tiene respaldo es un patrón parecido al mediterráneo: verduras, fruta, leguminosas, pescado, frutos secos, aceite de oliva y cereales integrales, con menos ultraprocesados y bebidas azucaradas.

En Helsia no pedimos eliminar grupos enteros “porque inflaman”. Revisamos tu contexto clínico y proponemos dos o tres cambios que puedas repetir entre semana: más verdura en la comida principal, una fuente de omega 3 y un desayuno con proteína.

Si hay enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad autoinmune o síntomas digestivos intensos, el plan se individualiza. Este artículo no sustituye esa valoración.

La información del blog es educativa y no sustituye una consulta nutricional o médica.

Agenda una consulta si quieres aterrizar esto a tu caso